La respuesta es 42

2010/10/14

La batalla por el agua

El muchacho contempló el cuerpo sin vida de su padre, arropado en silencio por su gente, por su pueblo. Observó el rostro resquebrajado, los músculos marcados en el cuello, cual secas ramas en un tronco muerto tiempo atrás. La piel curtida por incontables soles, deshidratada por los rigores de la vida desértica, parecía casi crujir por el azote del viento. 


La vida del muchacho cambiaba hoy radicalmente. Estaba sólo, y aún era sólo un niño a ojos del pueblo. Y aún así, ninguna lágrima asomó por sus ojos. Su pueblo no conocía el llanto, no sabía de su utilidad. Para ellos las lágrimas eran preciosa humedad en un mundo árido, donde el agua era la vida, la razón de las luchas, el motivo de enemistades, alianzas y cruzadas. 

Al contrario de lo que el lector pueda pensar, el muchacho no era un Fremen de Arrakis. Esto no es ninguna novela de Frank Herbert. Es la vida real. Cada día miles no, millones de personas luchan, sufren y mueren por algo que asumimos como natural, inmediato y barato: el agua.  Así que la próxima vez que te eches un vaso de agua, te duches o laves los dientes, acuérdate de aquellos que no pueden ni llorar porque no tienen dentro agua suficiente.

http://es.wikipedia.org/wiki/Agua#Dificultades_en_el_mundo_para_acceder_al_agua_potable

1 Comments:

  • De los blogs que sigo, esta vez tenía especial curiosidad por el tuyo. En parte porque me gusta como escribes, y en parte para ver si el tema me daba para gastarte alguna bromilla.... Pero es imposible. Es uno de los textos más bonitos que tienes, en todos los aspectos. Impecable. No se le puede poner ninguna objeción. Touché.

    By Blogger Yolanda, at 17/10/2010 08:53:00  

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