Dragons Age: Origins
Acabo de terminarme el juego Dragons Age: Origins (en nivel Pesadilla, ahí es nada) y tengo ganas de escribir un poquito sobre él. Ojito, que habrá spoilers, así que si no lo has jugado y te interesa, vete a ver algo más interesante.
El juego viene de la manita de Bioware, que merecen un asiento en el olimpo de los videojuegos por colosales obras maestras como Star Wars: Knights of The Old Republic, Mass Effect 1 & 2, Neverwinter Nights 1 & 2 y sobre todo, por el mejor RPG que ha sido instalado nunca en un PC: Baldur's Gate 2: Shadows of Amn (el 1 es genial pero el 2 lo supera).
Está claro que con esta tarjeta de presentación, es difícil que cuando vuelven a publicar un RPG no se te haga caldillo la boca, babeante de excitación cual perrillo callejero al ver una pierna, cojín o cualquier otro bulto sospechoso de desear fornicación canina gratuíta.
Y creo, precisamente, que ese bagaje es el gran problema que le he encontrado a Dragons Age: Origins. Tan grandes antecedentes, tan importantes promesas, tantas expectativas, que claro, pasa lo que pasa, y el juego decepciona. No porque sea malo, sino porque comparar un RPG con Baldur's Gate 2 es mucho decir.
Y es que Dragons Age tiene una serie de defectos que quedarían enmascarados por su calidad (que la tiene) si no fuese porque viene del estudio que viene. Quizás me tachéis de tiquismiquis, porque mis quejas son en detalles, no en grandes rasgos, pero son los detalles los que distinguen la excelencia de la simple calidad. Los defectos los califico en los puramente técnicos y en los de historia o flujo de juego en sí.
Técnicamente hablando, la IA de los enemigos es la misma que la de las zapatillas llenas de pelusas que te dejas debajo de la cama. Son estúpidos. He jugado el juego en nivel pesadilla para que me costase más trabajo y la dificultad se basa en que los bichos hacen mochotromil puntos de daño, tienen una armadura del copón y muchos puntos de vida. Pero yo esperaba que los fulanos de turno tuviesen algo de cabeza. Qué cojones, al menos los malos malosos importantes. Pero que va, una maceta de perejil piensa con más claridad incluso que el malo final, el Archidemonio. Todos, todos, TODOS los bichos caen en trampas estúpidas. ¡Vamos todos a por ese mago canijo que está lejos, protegido por otra maga y un arquero mientras este pedazo de morlaco con dos espadas nos empitona al pasar! ¡¡¡ARG!!! Punto aparte es la técnica del mimo: dale una buena ostia a ese malo imposible de matar con un guerrero, enciérralo con un hechizo de Campo de Fuerza, pon a tus demás personajes a atacar a distancia y vete a tomar un café, sólo te tienes que preocupar de renovar el campo de fuerza de vez en cuando. No me extraña que la invasión de malotes no tenga futuro. La próxima vez, intentad buscar generales que tengan algo más que cera entre oreja y oreja, chavales. Ante esta poderosa técnica han caído Branka y sus golems, 2 dragones, todos los generales del Archidemonio y el mismísimo Archidemonio (aunque un rato se fue y le pegué con la
s ballestas, pero bueno).

El jefe del departamento de IA de Dragons Age : Origins, relajándose tras una dura jornada de programar personajes imbéciles
Pero es que además, la enfermedad de la imbecilidad artificial afecta también a tus personajes. Como un gilipollas, te dedicas a usar las tácticas de combate (cosa que a mí me parece que estorba más que otra cosa) y le pones a los guerreros, que estarán en primera línea, una para que se tomen una pócima antes de quedarse tiesos de salud. Ellos, obediente, cuando llega el nivel de salud indicado por tí, lo hacen para acto seguido, quedarse quietos como piedras, mientras le pegan yoyas a diestro y siniestro. Y, de vez en cuando, les da por quedarse quietos sin más. Resultado: al final tienes que estar continuamente diciéndole al muñecajo de turno "ataca, ataca, ataca, ataca", cosa que me recuerda dolorosamente al Diablo.
Y cuando te atacan, pausas el juego nada más ver a los malotes y le das instrucciones a tus magas de que lancen hechizos, y quitas la pausa y ellas se dedican a sacar sus bastoncitos y a quedarse quietas...acojonante. Resultado: tienes que esperar un segundo a que las fulanas saquen sus bastones porque no es que no puedan hacer el hechizo (que bueno, que vale, que me lo tragaría y todo), es que no te hacen ni puto caso hasta entonces. Y en ese segundo, los malos, que acaban de llegar del mundial de atletismo, te están soplando ya en la cara o te han pegado mil flechazos.
Mis últimas críticas técnicas van al apartado de la vista...es sencillamente horrible. Hace lo que le da la gana (zoom in cuando quiere, zoom out cuando quiere), dentro de edificios es sencillamente patética y además, te limita de tal forma que hay momentos en los arqueros, hechiceros o su puta madre en bolas que tenga armas a distancia te están pegando hasta en el DNI y mientras tú no puedes atacarlos porque están fuera del límite de la visión.
Amm, y no puedo olvidarme de los ETERNOS tiempos de carga. En estos tiempos esperar 2 jodidos minutos a que se te cargue una partida o una nueva zona es una cagada, la verdad.
Pero lo que más duele no es la técnica, que duele y apesta, sino muchas decisiones conscientes que han tomado en el juego. Empiezo con el destripe:
- Los magos apestan. Son patéticos. Los hechizos de estos maguchos y el nivel de progresión me vuelve a recordar a Diablo. Todos son bolas de fuego, cura, mata mata machaca machaca. ¿Dónde están los hechizos para modificar el Carisma, para abrir cerraduras o volverte invisible que ya había en Baldur's Gate? Los magos son más que ametralladoras de fuego y destrucción, señores.
- Los arqueros son una paja mental. En serio, ¿Fragmentación? Cojones, que hasta el último gato de Ferelden es Robin Hood. Anda ya....
- El encantamiento de objetos, aparte de lo ostiable que es el enano que lo hace, parecen de chiste. ¡Las runas no son runas, son pegatinas! Y de quita y pon, oiga.
- El temita de la mochila es gracioso. Primero, debido a un trauma de la infancia, seguramente relacionado con Edipo, Morfeo o Eratóstenes, los personajes son INCAPACES de librarse de algo que posean. Deben destruirlo (Si no es mío, ¡ No será de "naide"!). Pero lo gracioso es la forma de limitarte las cosas que llevas...mmhmm joder, tengo la mochila petada y esa armadura brilla mucho. Voy a tirar esta hojita de papel y así me cabe. Anda ya...
- Siguiendo con el equipo...cuando sudas la gota gorda para matar a ese pedazo de guerrero que resiste los espadazos como si estuviese hecho de mármol (bueno, sudas la gota gorda con el calor porque claro con la técnica del mimo....), al matarlo te relames por la enorme armadura que vas a ponerte...pero no, oiga, no. Lleva una espada. Y una pócima. Y que decir de esas arañas gigantes avariciosas que llevan monedas o de esos brontosaurios pijos con gemas...
- Un consejo para los diseñadores de videojuegos y para los narradores de rol en general: las tablas de encuentro NO son divertidas. Meteros eso en la cabeza. Por favor. Y a los lobos que te masacran en un encuentro fortuíto deberían llevarlos al circo...¡saben poner trampas de cepo! Qué jodíos, seguro que son primos de Lassie.
- Si estoy arrasando una casa llena de ladrones malotes quiero tener la oportunidad de sembrar el pánico y la destrucción en la habitación en la que está el malote final sin tener que hablar con él. Puedo entender esas conversaciones como obligatorias si no te esperas que te den de ostias...pero hombre, que llevo las tripas de 20 ladrones colgando de la espada, dejadme no ser tan diplomático.
- El punto 7 deviene en esta nueva crítica. ¿Por qué cojones colocáis, tras una conversación que lleva a una pelea, a los personajes apiñados como perrillos asustados? Cojones, si los había dispuesto previamente de forma estratégica, mancha de cabrones, dejadlos como están.
- Me repito con la técnica del mimo, pero duele que los dragones sean tan estúpidos. En BG 2 matar a un dragon, incluso cuando mi personaje era de nivel 25 (ahí es nada en D&D) era todo un reto. Aquí es aburrido.
Bueno, pues lo dejo por hoy porque podría seguir criticando. No me malinterpretéis, el juego es bueno, pero resumiendo mi opinión sobre los que lo ponen al nivel de BG2, diré... Y UNA POLLA. He dicho.
Neil Gaiman, The Sandman: Estación de Nieblas

1 Comments:
Yo me lo estoy pasando ahora, y veo que tienes mucha razón en tus críticas. La IA es mala, y además el juego se hace un poco repetitivo.
Y eso de que despues de una conversación los personajes esten juntitos... puff.
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Jonathan, at 27/08/2010 08:54:00
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